Ebrovisión 09
Escrito por Daniel Nebreda    Lunes, 05 de Octubre de 2009 21:32    PDF Imprimir E-mail
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Logotipo del Ebrovisión

Lo mejor del panorama rock-indie español llegó puntual a su cita en Miranda de Ebro (Burgos). El Festival Ebrovisión que se celebró entre los días 17 y 20 de septiembre, no es solamente un concierto de 18 grupos y 6 dj.s, es algo más, mucho más. Esta edición fue un encuentro de 12.000 jóvenes procedentes de todo el país que se acercaron a Miranda para disfrutar de una de sus aficiones, la de la buena música.

Pero un festival no sólo es música, si no el ambiente vivido durante los días que dura el evento. Hace ya unas ediciones que Ebrovisón amplió su cartel de dos, a tres días, siendo el primer día, el jueves, una fiesta de bienvenida para todos los festivaleros. Jóvenes llegados de dispares lugares de la geografía nacional aprovecharon este día para acampar bajo techo en el Polideportivo Municipal de Anduva. Sobre la música, el jueves esperaban Bryan Estepa, Amigos Imaginarios y The Red Crayon Aristocrat Club en la Sala Maquiavel, pero como hemos dicho antes, Ebrovisión es más que un concierto de larga duración, y esto lo hacen posibles los jóvenes, aquellos que hicieron que la organización se viera desboradada obligando a trasladar los conciertos a la Fábrica de tornillos.

Viernes. Ambiente, público y artistas hicieron que cada concierto fuera una ceremonia. Sidonie y Vetusta Morla, combinación perfecta. Y es que Ebrovisión se caracteriza por ser un festival equilibrado, que sin mucho presupuesto y gracias a la Asociación Rafael Izquierdo lograron la mejor edición que se recuerda del festival.

Ya desde la apertura de puertas a las 20:00, se dejaron ver por el muntifuncional de Bayas a los primeros jóvenes que, con ganas de disfrutar de la buena música, querían estar en los conciertos desde el primer minuto. Mientras Templeton y Niños Mutantes inauguraban la jornada del viernes, los asistentes al festival cogían fuerzas en los puestos de comida, situados al aire libre, y de paso se daban una vuelta por el mercadillo, dentro del recinto cubierto.


Primero fue Sidonie. Llegados desde Barcelona con un nuevo disco bajo el brazo, El Incendio. La mezcla de sus primeras canciones con las que estaban encerradas en su garganta, esas canciones que no se atrevían a tocar, hicieron del personal una delicia. Tal y como se podía oir en boca del público a la finalización del concierto: “unos de los conciertos del festival”.



Todavía con el regusto de amor dejados por Sidonie y sin tiempo para sobreponerse llegó el turno de Vetusta Morla. El resultado fue una simbiosis perfecta entre público y artistas. Los recientes nominados a los Grammy Latinos fueron el gran atrayente del festival siendo el viernes el día en el que más entradas se vendieron consiguiendo 10.000 espectadores dentro del muntifuncional de Bayas.



Delorean fueron los encargados de cerrar la jornada del viernes. Delorean quiere que la gente baile, y la gente bailó a ritmo de su post-punk, tecno, electro rock, dance-rock o como quieran llamarlo.


 


El mal tiempo fue el reinante durante Ebrovisión, pero no fue impedimento para la fiesta de la calle peatonal de Francisco Cantera y para las actuaciones de Arizona Baby y Zodiacs en la Fábrica de tornillos. La fiesta se cocinó a fuego lento en dos paelleras gigantes destinadas a los asistentes al festival. La calidad de la paella fue lo de menos, ya que se respiraba un ambiente expléndido, y a pesar del frío y de la amenaza de lluvia la fiesta terminó con una conga gigante.


 


Sábado noche. El multifuncional de Bayas otra vez lleno y el mercadillo abarrotado mientras Entertaiment y Cooper abrían la jornada, simplemente perfectos. Alex Díez, (Cooper) consolidado y con fuerzas renovadas ha regresado a tiempo completo con composiciones alejadas de las reglas de la industria pero cercanas a las pasiones de ese público que le es tan fiel. Gracias a ello, Cooper dio uno de sus mejores conciertos hasta la época, quedando tras su última canción el buen sabor de boca por todos los asistentes a su concierto.


 


El recinto se comenzó a llenar en cuanto el flequillo imposible del vocalista de Catpeople asomó por el escenario. Su concierto fue tal y como es el grupo, con personalidad propia, con una clara vocación por la melodía con tintes oscuros y una muy cuidada instrumentación, alcanzando un nivel propio de las grandes bandas internacionales.



Acto seguido los tapados The Right Ons saltaban al escenario para sudar y tocar una tras otra todas las canciones del repertorio. La gente respondió fenomenal, gritando, bailando y animando. Dos “highlights”: el primero cuando Pablo (sustituto de Rafa en la gira) se subió a tocar Why Don´t You Break My Heart Now, y la segunda cuando el “Speech de Utah”, tras calada de globo de helio cedido por el festival, con la voz pitufada animando a todo el público. Comenzaron el concierto siendo desconocidos para la mayoría de la gente y terminaron siendo aclamados.


 


Pero Santi Balmes y los demás lesbianos (Love of Lesbian) se merecen una mención especial. Ya sean vestidos de calle, de astronautas, con o sin Marlene, son grandes. Al terminar el concierto y a ritmo de Algunas plantas se tiraron al público para bailar, saltar y gritar con toda la gente, la misma que terminó por cogerlos a hombros por todo el recinto. Son grandes, muy grandes.



Los tres días de Ebrovisión terminaron con Cycle sobre el escenario y con todos los festivaleros satisfechos. A pesar de la lluvia y el frío, tanto los organizadores como la respuesta del público ha demostrado que Ebrovisión es un festival grande, muy grande.


Próximamente os ofreceremos un reportaje fotográfico completo del festival



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