Entrevista a Alfredo González
Escrito por Míkel Ruiz de Viñaspre    Martes, 30 de Marzo de 2010 00:00    PDF Imprimir E-mail
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Alfredo González

Cada vez se habla más de él. Este músico asturiano tiene un futuro más que prometedor por delante. Conócele en profundidad con esta extensa entrevista. Te lo recomendamos encarecidamente.

 
- Antes de nada, preséntate, ¿quién es Alfredo González?

Pues Alfredo González es un escritor de servilletas de Turón que alguna vez quiso ser escritor pero al final se quedó en servilletero (ríe). Digamos que se pudo dedicar a algo que llaman rock de autor, aunque también se pudo dedicar a algo que llaman canción de autor, o que también se pudo dedicar sencillamente a hacer música para suicidas. Es un tipo que aspira a contar para que otros escuchen y también para que a otros les pueda ayudar a ser posible porque eso siempre ayuda a uno mismo.

- ¿En qué momento de tu vida decides dedicarte a la música o qué acontecimiento lo provoca?

Pues son varios, porque yo toco el piano desde los seis años por influencia paterna y materna, y ya tengo un contacto con la música desde muy pequeñín. Pero lo que me hizo pensar “yo quiero dedicarme a hacer esto” fue un concierto de Joaquín Sabina en el Auditorio de Oviedo en el 2001. Yo ya había escrito alguna cosa,-siempre fui muy fan de la gente que escribía cosas buenas, fui antes fan de la poesía y las letras antes que de la música- pero después de ver ese concierto decidí que al menos quería intentarlo.

- Ahora que han pasado los años, ¿te arrepientes?

Bueno, mi madre sí… (reímos). Cuando uno se empieza a meter en esto de la música profesionalmente hay días muy malos, pero también hay días muy buenos. Quien está dentro de esto comprende perfectamente esa especie de bipolaridad, lo clásico de los dos días en el pozo y un día de euforia. Entonces, cuando te toca día de pozo lo ves todo terriblemente negro y sí que piensas que quizá no elegiste el camino adecuado y es duro, pero cuando estás encima del escenario piensas que no, que esa es tu vida y que es el único sitio donde no hay dolor.

- ¿Quiénes dirías que son tus referentes en la música?

Te podría decir muchísimos, pero por resumir un poco, yo creo que Dylan es el padre de los padres, Tom Waits también y bueno, yo le tengo mucho cariño a Fito Páez, Joaquín Sabina (Enemigos Íntimos) y, nunca las digo como referencias pero me he dado cuenta de que tengo otras dos, que son Pablo Moro, Fabián e incluso Manolo Tarancón, que además son mis amigos. Digo esto, que son mi influencia, porque son siempre de las primeras personas que yo quiero que escuchen lo que escribo, y por eso pienso que deben ser una influencia para mí, porque su opinión me importa mucho.

Alfredo González- Pese a ser pianista formado, en los conciertos también te cuelgas la guitarra, ¿cómo te sientes más cómodo? ¿qué te aporta el piano que no lo haga la guitarra, y viceversa?

- Digamos que académicamente soy pianista, y entonces le tengo menos miedo al piano, puedo torearlo mejor. Con la guitarra, creo que me defiendo con ella, pero es como el que dice que no sabe nadar, sabe no ahogarse. Yo sé no ahogarme con ella, pero sobre todo me encanta componer con la guitarra. Me gusta hacerlo con ambos instrumentos, pero la guitarra la prefiero para componer y que otro toque mientras yo canto, ¿sabes?. La diferencia estriba un poco en que quizá con el piano las composiciones son más cerradas, porque tiene bajos, agudos muy marcados, mucho ritmo… y con la guitarra a veces salen un poco más “rock”, rock relativo quiero decir. El piano lo da todo, dicen que es el instrumento más completo…
Eso sí, el sábado hice un concierto de teclista con Pablo Valdés porque había fallado el suyo, y al final en tres temas me colgué la guitarra acústica para acompañarle. Llevaba como seis meses sin tocar la guitarra en un escenario y me encantó, me lo pasé teta, incluso mejor que tocando el piano (ríe). Así que es probable que en los próximos bolos vuelva a colgarme la guitarra.

- Aprovechando que lo mencionas, ¿te has planteado alguna vez ser teclista de un grupo?

Pues la verdad es que lo hago, yo toco con un grupo folk que se llama Llangres, y también grabé los teclados del disco de Xabel Vegas y fui su teclista en algunos bolos… Es una perspectiva distinta, lo bueno que tiene es que estás más escondido en el escenario y no tienes tanta presión ni responsabilidad, y me gusta también porque aprendes mucho metiéndote en los temas de los demás… Y bueno, ahora estoy haciendo bolos con Fabián, siendo su pianista.

- Cambiando un poco de tema, acabas de recibir dos Premios AMAS, ¿qué tal sienta el reconocimiento?

- Pues la verdad es que hace ilusión, y negarlo sería estúpido. Todos decimos que eso de los premios es una mierda, que tal y que cual, y es una mentira bien grande. Los premios mola mucho recibirlos porque al fin y al cabo, al menos en este caso, te nomina un jurado y luego te vota un público. El jurado que te nomina son periodistas destacados de la región y el público es el público, así que, joder, algo tiene que querer decir, ¿no?.
Luego los conciertos no están tan llenos (reímos), pero algo tiene que querer decir, y yo en mi caso ya tengo cuatro Premios AMAS y los últimos aún los estoy asimilando. Es un reconocimiento a un trabajo muy duro como es este, como te comentaba antes, y se agradece.

- Además, en dichos premios también triunfaron amigos tuyos como Pablo Moro o sobre todo Muñeco Vudú, que se llevaron tres. ¿Qué puedes contarnos del maravilloso estado de forma de la música asturiana? ¿A qué se debe?

Pues yo no sé si es eso que se dice siempre, que en tiempos de crisis renace la cultura, porque aquí llevamos un montón de años de crisis (ríe)… No sé, si te paras a pensar Asturias siempre ha sido una buena cantera de música, sobre todo de rock; Stukas, Los Locos, Ilegales… Por no hablar ya de gente como Melendi o El Sueño de Morfeo, que son más ajenos a este estilo pero también son de aquí. Este es un sitio muy pequeño, y quizá la razón sea esa inquietud que siempre ha habido por colgarse una guitarra o ese permanente estado de crisis.

- Volvemos a cambiar de tema; Acabas de poner fin a la relación con tu discográfica, ¿puedes contarnos los motivos? ¿Cómo piensas encarar el futuro más cercano?

- Pues mira, la verdad es que llevábamos un par de años en el que habíamos publicado un disco, íbamos a publicar más, pero a mí me parecía que la política que se estaba llevando conmigo no era la adecuada, y veía que los grupos que estaba fichando mi discográfica no encajaban con mi estilo, y no veía que el futuro pudiera ir bien por ahí. Ha sido todo muy respetuoso y de mutuo acuerdo y absoluto buen rollo, yo tomé mi decisión, le dije a mi mánager que no quería continuar, que creía que me iban a salir mejor las cosas si las hacía yo solo (que es hacia lo que camina muchísima gente a día de hoy), y bueno, se lo comenté, el me dio vía libre, me consiguió la carta de libertad y he ascendido a mi road mánager a la posición de mánager (ríe) y estoy un poco a todo. Yo creo que el futuro de la música (y de cualquier curro, porque los músicos nos quejamos pero la crisis afecta a todos los sectores) pasa por dejar de vivir tan bien y empezar a pelear más, y si antes lo hacía todo tu mánager pues ahora lo haces tú buscando bolos por todas las esquinas, llamando a todos los sitios… Insistir, insistir, insistir.
Ahora mismo quiero meterme a grabar una maqueta antes de grabar directamente disco, porque tengo muchísimas canciones ya. Ahora voy a estar tocando hasta septiembre por toda España , y en septiembre vamos a hacer un fin de gira en Asturies, no voy a decir donde, y después o nos encerramos a grabar y sacamos el disco en octubre-noviembre o grabamos después del fin de gira y vemos cómo sacarlo. Opciones, alguna hay, pero quiero pensarme las cosas muy bien. No es que la primera experiencia me haya salido muy mal, pero bueno, yo creo que en esto de la música hay que mirarlo todo con ocho ojos… Lo que importan son las canciones, y de momento las canciones están ahí.

- En estos tiempos tan convulsos para la industria, algunos os estáis desmarcando ofreciendo conciertos múltiples al precio de uno, buen ejemplo son los bolos que habéis hecho Fabián, Manolo y tú recientemente, ¿tenéis pensado seguir haciéndolos?

- Lo hemos hablado informalmente, supongo que le haré los teclados a Fabián en algunos bolos y con Manolo también porque tengo ganas de volver a Valencia. Nos gusta, porque hemos visto que hay buena convivencia, que cada vez somos más amigos y además musicalmente somos muy afines, así que vamos a dejar el interrogante de la posibilidad, sí que es posible…Lo que tenemos claro es que si lo hacemos va a ser muy organizado y dentro de bastante tiempo, una gira con su patrocinador, sus salas… Algo muy tramado. A mí personalmente me encantaría, cuando entrevistéis a Manolo o a Fabián les preguntáis (reímos).

- Hablando de la crisis de la industria, ¿qué crees que es lo que está fallando?

- Pues muchas cosas (ríe). La industria musical es un mundo donde la gente vivía muy bien y todo el mundo lo sabe. Los músicos estábamos acostumbrados a vivir en el sector del lujo, en el sector del artista como tipo forrado de pasta. Todo el mundo vivía muy bien, todo el mundo tenía mucho dinero, y lo que cuentan ahora de que diseñadores, managers, fabricantes y demás se van a la calle es totalmente cierto, pero yo respondería lo que te decía antes, que hay albañiles, panaderos o lo que sea que también se van a la calle. En España la empresa que más gente contrata es el INEM, así que…
¿errores que se han cometido? No ver que algo estaba cambiando… Si, el daño de la piratería es cierto, pero también hubo gente que se llevó las manos a la cabeza cuando empezaron a grabarse cintas vírgenes y no pasó nada… ¿Qué se venden menos discos?, muchísimos menos, ¿es una putada?, sí. Pero más que encontrar las causas del problema, hay que pelearse por dar con la solución. De los politonos se saca dinero, de Spotify se saca dinero, los blogs funcionan… Internet, más que el problema, puede ser la solución. No hacen falta tantas manifestaciones, si no gente que se manifieste pensando…

- Volvamos a hablar de la gira, ¿qué ciudades vas a visitar y qué va encontrar la gente que asista?

- Pues tenemos cerrados Donosti, Bilbao, hacemos un bolo muy bonito en Oviedo, Madrid supongo, en Barcelona tenemos una fecha pendiente de cerrar y yo quiero hacer también Burgos, León, y muy probablemente vuelva a Valencia, al Varadero, que es un sitio que quiero muchísimo. Y la gran asignatura pendiente es el sur. Estuve en Almería y el trato con la gente fue excepcional, el del garito no lo fue tanto (ríe), y me apetece volver, me gustaría hacer Sevilla, Granada, Cádiz… Pero no puedo decir seguro que vaya a ir porque es bastante complicado.
Y lo que va a encontrar la gente… Pues voy solo con mi piano, quizá con mi guitarra, y con Johnny, mi fiel mánager y escudero, y haremos el disco Dudas y Precipicios y bastantes cosas nuevas porque quiero rodar las canciones nuevas para que el público me diga si son una mierda o vale la pena grabarlas. El formato es el clásico; yo, mis canciones y mis historias.

- ¿Y que nos puedes contar de ese proyecto que tienes entre manos con Carlos Madrid?

- Pues está ahí, lo que no tenemos es fechas, pero las ganas las tenemos los dos. Ya que él es de Murcia y yo he ido alguna vez por Valencia (porque está Manolo, que es amigo común), nuestra idea es hacer algo en Valencia, después irnos a Gandía, intentar algo por Murcia e incluso sería una buena entrada hacia el sur, porque ya estamos cerca. Al norte me lo voy a traer, porque es un chaval joven que tiene un talento incalculable y es una auténtica revelación, y cuando veo a alguien con tanto talento lo que quiero es que lo conozca todo el mundo. Además, ahora echo un cable con la programación de La Calleja y voy a hacer todo lo que pueda por traerlo.

- Cambiemos de tercio; durante años se ha creído que para triunfar en esto de la música hacía falta mudarse a Madrid, epicentro de la actividad musical del país. Tú eres de los que aún se resisten, ¿has pensado alguna vez en dar el paso?. Si es así, ¿por qué no lo hiciste?

- Pensé en darlo, y de hecho llegué a vivir allí algún mes, incluso este mismo septiembre estuve a punto, pero yo creo que es un mito. Creo que no hace falta irse a Madrid para vivir de la música, lo que es un mito es vivir de la música (reímos). Tiene puntos a favor, claro; hay muchos garitos, y si te dedicas a tocar todas las semanas vas haciendo un público que luego te llena salas más grandes. Y, por supuesto, en Oviedo ni está EMI ni está Universal… Para que hablen de ti sí que es mejor marcharse a Madrid.
Por otra parte, Madrid me parece una ciudad invivible, insustituíble también como decía Sabina pero creo que hay demasiadas prisas, demasiada indiferencia, demasiado de todo. Además, hay muchos ejemplos de gente que no vive allí y vive de la música, léase Pablo Moro y David (El Sueño de Morfeo) viven aquí, Quique González en Torrelavega, Loquillo en Donosti… Utilizando un término de historiador, la migración clásica campo-ciudad va a volverse al revés y va a convertirse en ciudad-campo, porque tal y como están las cosas es un modo de vida más tranquilo y mejor.

- Lo cierto es que en muchas ciudades la actividad de las pequeñas salas de conciertos palidece más, cuál es el problema, ¿la oferta o la demanda?

- Pues a lo mejor ninguno de los dos (ríe). Yo que ahora me dedico humildemente a programar estoy aprendiendo un poco cómo va todo esto, y creo que en primer lugar hay que aprender a tratar a los músicos, como algo primordial y no como un tipo que va ahí a sacarte dinero. Hay que saber ofrecer bien, y poner un precio aceptable en las entradas, no poner el precio de las copas elevadísimo… Y, por supuesto, lo que hablaba antes; la unión hace la fuerza, y así por ejemplo dentro de poco nos traemos a Daniel Merino, que va a tocar con Edu Vázquez, luego iré yo a Bilbao a tocar con Dani, ¿sabes?. Se trata de trabajar la cultura del intercambio, de ayudarnos. Si todas las salas hicieran algo así… Hay que tratar de saber quién es el músico que vas a traer, qué público va a traer, qué día poner el concierto... No como muchas de las salas del país, que sólo quieren sacar cuartos. La música es cultura, no un negocio.

- Además de Dudas y Precipicios, el año pasado también publicaste un disco en lengua asturiana, La nada y tú. ¿Piensas volver a hacerlo?

- Sí, y de hecho estoy ya con un proyecto en mente, trabajando con el poeta Pablo Texón. Queremos hacer un disco conjunto, juntándonos unos cuantos fines de semana en una casa con mucho alcohol y muchas cosas (reímos), con una guitarra y un piano y ponernos a escribir los dos hasta que salga algo, prisa no hay. La idea es esa, innovar de alguna manera, hacer algo que al menos en Asturies no ha hecho nadie aún. Lo mismo nos sale redondo y lo tenemos en julio que lo mismo sale para el 2013…

- Hablando de La nada y tú, hace poco presentaste el videoclip de la canción; ¿De dónde sale la idea de meterte en el mar? ¿Pasaste mucho frío?


- Pasé mucho frío, todo el del mundo, de hecho, creo que ahora soy una persona inmune a los resfriados gracias a esa terapia de choque. La idea me la propuso Señor Paraguas prácticamente cuando escucharon la canción, pero no tuvimos tiempo para hacerla antes… Lo hicimos en enero, y fue bastante improvisado porque había una idea y había un guión, pero no teníamos storyboard ni nada de eso. La idea era meterme al mar, que me muriera de frío, y a partir de ahí fueron saliendo las cosas gracias a esa capacidad que tienen para hacer videoclips y montajes. Me hicieron un regalazo, porque para mí es un regalo increíble.

- Para ir terminando, un debate que está más de actualidad que nunca; ¿CD o vinilo?

- Pues mira, curiosamente hoy te voy a decir vinilo porque el otro día fue mi cumpleaños y me han regalado como cuatro, y eso que aún no tengo tocadiscos, pero presiento que también me lo van a regalar (ríe). Los tenía en la mano y, no sé, es una especie de liturgia distinta… A mí me pilló un poco todavía la época del vinilo aunque soy más de la cultura del CD… Es que abrirlo, sacarlo de la caja, mirar el papel, levantar la tapa, mover la aguja, escuchar el crujido… No es que suene mejor ni peor, es simplemente más romántico. No voy a tirar mis CDS, les tengo cariño y me encantan, de hecho yo era de los que a las diez de la mañana estaba en la tienda esperando que abrieran para comprar aquel disco, irme a casa y sentarme en mi silla especial a escucharlo, soy muy fan de eso y nunca lo voy a dejar de hacer, pero ayer tuve los vinilos en las manos y si me tengo que decantar…

- Y por último, ¿quieres hacernos alguna recomendación musical?

- Pues te voy a hacer unas cuantas; hablar de Manolo y Fabián supongo que ya es repetitivo, hablar de Pablo Moro también es repetitivo, de Carlos Madrid ya hemos hablado, es un diamante en bruto…Muñeco Vudú por supuesto también, Pablo Valdés, que está haciendo un directo de rock & roll espectacular que todo el mundo debería ver y, por qué no, César Pop tiene unas canciones preciosas. Ah, y recomendar también a Edu Vázquez, que me lo voy a llevar por ahí de bolos.

 

Aquí te dejamos un par de videos suyos.

 

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Comentarios (2)Add Comment
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...
escrito por Carmen, marzo 21, 2010
Y la gran asignatura pendiente es el sur. Estuve en Almería y el trato con la gente fue excepcional, el del garito no lo fue tanto (ríe), y me apetece volver, me gustaría hacer Sevilla, Granada, Cádiz… Pero no puedo decir seguro que vaya a ir porque es bastante complicado.

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Fantástico
escrito por ¡Dejadme la esperanza!, marzo 22, 2010
Fantástico, simplemente maravilloso.
Cómo me ha prestado leer la entrevista.
Chapeau.

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